domingo, 21 de mayo de 2017
Antonio Calvache, humo y papeles viejos
domingo, 29 de junio de 2014
Lluis Rivera
El problema cuando uno quiere escribir algo parecido una historia del cine español raro, (o independiente marginal o underground o artístico o experimental o de vanguardia) es que hay mucho textos pero pocas pistas. Hasta hace muy poco nombres como Carles Durán o Jacinto Esteva (y estoy hablando de dos francotiradores acodados en el stablishment, no de cineastas clandestinos y endógenos) eran dos nombres muy citados pero inaccesibles.
Por ejemplo, en el libro Práctica fílmica y vanguardia artística en España, de Eugeni Bonet y Manuel Palacio, uno puede leer: "Lluis Rivera es probablemente el realizador más interesante dentro del panorama valenciano de los años setenta" (pag. 50). Uno sabe que ese panorama valenciano es interesantísimo, aunque no haya visto nada. ¿Cómo seguir? ¿Cómo conocer a Lluis Rivera? Travelling se incluyó en Del éxtasis al arrebato. Y para de contar.
Pero un día uno se topa con que en Vimeo hay una perfil de Lluis Rivera, con todos sus cortos. Así que por fin se puede completar la biofilmografía, por fuerza incompleta del libro de Bonet y Palacio:
2012 Auto bio filmo grafia
domingo, 22 de junio de 2014
El hombre oculto
lunes, 14 de octubre de 2013
Genalogías II
El hotel eléctrico (Segundo de Chomón, 1908)
Las Hurdes (Luis Buñuel, 1933)
La vida en un hilo (Edgar Neville, 1945)
Aguaspejo granadino (José Val del Omar, 1965)
Lejos de los árboles (Jacinto Esteva, 1963-1971)
El desencanto (Jaime Chávarri, 1975)
Queridísimos verdugos (Basilio Martín Patino, 1977)
Deprisa, deprisa (Carlos Saura, 1980)
Átame (Pedro Almodóvar, 1990)
Don Juan en los infiernos (Gonzalo Suárez, 1991)
Más allá del espejo (Joaquín Jordà, 2006)
Se podrá estar muy de acuerdo o no (a mí me chirría Átame y Don Juan en los infiernos, aunque no hay duda de que incluir Deprisa, deprisa o La vida en un hilo es un gran hallazgo) pero es un listado interesante por varias razones. La primera, por la mayoría de títulos de corte documental, lo que contradice la noción de un cine documental español pobre (y lo que fortalece la idea del cine documental español cmo la verdadera veta creativa de nuestro cine). La segunda, porque muchos cineastas indiscutibles comparecen aquí con películas atípicas (La vida en un hilo frente a La torre de los siete jorobados, Deprisa, deprisa frente a Cría cuervos o La prima Angélica, Átame frente a Mujeres al borde de un ataque de nervios). Y la tercera, porque hay un tesis subyacente a esta selección: el cine español como hermanación de la realidad (no el realismo) y la necesidad de fantasear.
domingo, 25 de noviembre de 2012
En el balcón vacío en DVD
jueves, 15 de noviembre de 2012
Genealogías I
Parque de Madrid (Enrique Cahen Salaberry, 1959)
La ciudad es nuestra (Tino Calabuig, 1974)
Los jóvenes del barrio (Video Nou, 1982)
Se pude filmar lo imaginario (Juan Sebastián Bollaín,
Sevilla tuvo que ser (Juan Sebastián Bollaín,1978)
Sangre de mayo (Jose Luis Garci, 2008)
A mí este planteamiento me pareció interesantísimo, porque en los artículos y reflexiones sobre el cine que se hace actualmente en España (hablo de ese cine escondido, radical, reflexivo y sensible, como el de Los Hijos, y no del otro cine, el institucional, el que se celebra en la necrófaga ceremonia de los Goya) nunca se tiende a crear líneas de fuerza, hilos rojos que unan las películas de hoy con la obra de otros realziadores comprometidos (no sólo políticamente) de ayer. Y que esa reflexión tenga por fin lugar y provenga de los mismos realizadores me parece no sólo un salto adelante, sino también un cierto acto de justicia.
No es de extrañar que hayan sido Los Hijos los que hayan dado por fin ese paso, si se tiene en cuenta que sus dos primeros cortometrajes (El sol en el sol del membrillo y Ya viene, aguante, riégueme, mátame) no eran sino relecturas de películas españolas pasadas. Y Natalia Marín, uno de los miembros del colectivo, ha publicado un artículo en Numerocero, España alterada, cine sin miedo, en el que además de hace una interesante cartografía del 'cine raro' en España (incluyendo, y eso es de agradecer, también películas de ficción frente a la omnipresencia de la no ficción) anima a crear genealogías y a buscar reivindicar francotiradores del pasado. Uno se alegra de esa voluntad, que lleva viendo necesaria desde hace tanto tiempo, y reivindica no sólo a Los Hijos como un colectivo de creación sino también como un colectivo de reflexión.
lunes, 5 de noviembre de 2012
¡Arriba España!
¡Arriba España!
(Jose María Berzosa, 1976)
“No queremos silenciar, aunque no sean películas españolas, la obra de Jose María Berzosa. La serie Las Españas (1973) y Arriba España (1975) son ‘documentales’ rigurosos tanto con los procedimientos retóricos del género como con los momentos pre-democráticos que ponen en escena. Un radical que queda a pie de página pero dentro de las más ricas elaboraciones rupturistas”.
domingo, 14 de octubre de 2012
Entierro de un funcionario en primavera
Uno a veces piensa en el cine español como un cine de eslabones perdidos. Como de películas y directores que abrieron caminos que nadie siguió o nadie pudo seguir. La historia de la modernidad en el cine español es ésa, la de una modernidad que aparecía donde menos te lo esperabas (en el cine negro barcelonés, en el cine de terror de Jesús Franco, en el cine ye-yé, en las dos joyas de los sesenta de Fernando Fernán Gómez) menos donde tenía que aparecer; en ese momento inventado, Nuevo Cine Español, un tanto posibilista y provinciano (dicho esto a vuela pluma y sabiendo que habría que reflexionarlo más). La modernidad en el cine español es una historia de eslabones perdidos que muchas veces miraban a su propia tradición cultural.
viernes, 17 de agosto de 2012
Josep Gaspar
La fiesta de sardanas en el parque Güell
1908
Corrida de toros con los hermanos Bombita
El Monasterio de Piedra
Tetuán
1909
Flors de cingle
El Teatre de la Natura a la Garriga
Los sucesos de Barcelona
1910
Fiesta en Vic en el centenario de Balmes
Homenaje a Maura en Mallorca
Revolución en Portugal y huida de los reyes a Inglaterra
1911
Naufragio del transatlántico Delhi
1912
Del Roncal a Uztarroz
Iratí
Galicia en invierno
Vicio y virtud (codir. Enrique Blanco y Alberto Arroyo)
1919
Confección del encaje de bolillos
La pesca en la costa barcelonesa
Vistas aéreas de Barcelona
1920
Biografía y muerte de Joselito
La fabricación de pelotas para el deporte de la cancha
Noche de estreno
La toma de Xauen
La virgen bruja
1921
Carrera internacional de "voiturettes". Premio Peña Rhin
Viaje del Ministro de Marina a Barcelona
1922
Campeonato de España de Fútbol
Viajes aéreos por las costas catalanas,
Castellón, Valencia y Alicante
1926
Gent i paisatge de Catalunya (la Filmoteca de Catalunya la restauró en 1992)
1931
La proclamación de la República
1934
El niño de las coles
¡Qué tio más grande!
1939
Costa Barva
1941
Sol de Valencia
1942
Se ha perdido un cadáver (codir. José Corral)
1944
La llamada del mar
jueves, 26 de julio de 2012
REVISIÓN CRÍTICA DEL CINE ESPAÑOL XXXIV
Si hay alguien dentro de la Institución Cine Español que merezca todos los respetos, para mí ese es Jordi Costa. Su trabajo se encuentra en la difícil encrucijada entre los cultural studies, la historia cultural y arqueología freak (y no sólo). En el texto "CT y cine: la inclemencia intangible. Una primera aproximación a la obra crítica y cinematográfica de j.l.i." incluido en el libro CT o la cultura de la Transición (libro clave e importantísimo, una de las primera tomas de posturas generacional frente a los irrelevables mayores que han impuesto esa cultura servil que ha punto está de desaparecer -o desaparecernos), entre otras muchas pistas de por qué estamos dónde estamos (cinematográficamente hablando), nos muestra el impagable canon de j.l.i.:
El sexto sentido (Nemesio Sobrevila, 1929)
Vida en sombras (Llorenç Llobet-Gracia, 1948)
Tenemos 18 años (Jesús Franco, 1959)
El grano de mostaza (José Luis Sáenz de Heredia, 1962)
Diferente (Luis María Delgado y Alfredo Alaria, 1962)
El extraño viaje (Fernando Fernán Gómez, 1964)
La boutique (Luis García Berlanga, 1967)
Odio mi cuerpo (León Klimovsky, 1974)
El hombre perseguido por un OVNI (Juan Carlos Olaría, 1976)
La criatura (Eloy de la Iglesia, 1977)
Arrebato (Iván Zulueta, 1980)
Cada ver es... (Ángel García del Val, 1981)
Un día en el triángulo (Fernando del Bran, 1984)
Poppers (Jose María Castellví, 1984)
Fotos (Elío Quiroga, 1996)
Mamá es boba (Santiago Lorenzo, 1997)
Cuando el mundo se acabe te seguiré amando (Pilar Sueiro, 1998)
lunes, 16 de julio de 2012
Antonio de P. Tramullas
Tras la bancarrota de Coyne, en 1910, Tramullas monta su propia productora, Sallumart Films. Desde ese mismo año, en el que fecha de su primer reportaje, Parada militar en el paseo, hasta 1927, cuando se traslada a vivir a Jaca, registrará todos los grandes hechos de la vida aragonesa: visitas del rey, escenas militares, fiestas populares, catástrofes…
Tramullas tuvo un papel muy activo en la vida cultural y social zaragozana de los años diez y veinte, y no sólo como cineasta. Dirigió el Cine Alhambra y el Cine Doré, y montó una famosa tienda de fotografía y material cinematográfico, Casa Tramullas, en el Paseo de la Independencia. Asimismo, Tramullas tuvo una estrecha relación con algunos importantes intelectuales aragoneses, como el biólogo Antonio de Gregorio Rocasolano y los escritores Juan José Lorente o Alberto Shackery.
De Tramullas, además, se conservan 130 películas, rodadas entre 1910 y 1927- Filmoteca Española está en proceso de restaurarlas y de ponerlas a disposición de aquél que esté interesado.
Quien quiera más información, puede leer mi trabajo fin de master 'La actividad de Antonio de P. Tramullas como síntoma de la naciente industria cinematográfica española'
viernes, 3 de junio de 2011
'Notas sobre la emigración' de Jacinto Esteva

Ya está disponible en PDF el libro Notes sur l'emigration.Espagne 1960. Apuntes para una película invisible, sobre la película desaparecida de Jacinto Esteva.
miércoles, 27 de abril de 2011
REVISIÓN CRÍTICA DEL CINE ESPAÑOL XXXIII
Mónadas
Vivir en Sevilla (Gonzalo García Pelayo, 1978)
Quizá el mayor error de aquellos que escribimos sobre la Historia del cine español es haber querido contarla como algo lineal, como una línea con una evolución más o menos obvia, recta, constante. Sin embargo, cada vez veo más claro que el cine español no es una línea, sino son muchos puntos, independientes, separados, puntos que jamás tuvieron sucesión, descendencia. Películas que abrieron caminos que no se siguieron.
Vivir en Sevilla me parece un paradigma de esto, un ejemplo clarísimo de un posible cine español que jamás existió. Vivir en Sevilla pudo significar el nacimiento del verdadero Cine español de la modernidad, el que nunca llegó a pesar de las etiquetas equívocas (el Nuevo Cine Español poco tiene de moderno, mucho de invención del lavado de cara que el desarrollismo trajo consigo) .
Vivir en Sevilla es una película radical en su forma, que no entiende lo popular como un chiste ni lo local como folklore. Pocas películas españolas han sido tan conscientes de su origen, de su geografía (no sólo física, también cultural, sentimental) para abrirse desde allí al mundo. Vivir en Sevilla es la crónica veraz (y vista desde hoy, triste) de un tiempo en el que parecía que todo iba a cambiar para mejor, y que en España, por fin, iba a haber un cine popular y culto, un cine de sentimientos y de ideas.
Vivir en Sevilla es una película que no sólo cree que en el cine, sino también en el romanticismo revolucionario de las imágenes.


















